Debo decir que en mi casa, además de combinar varios idiomas como el hebreo, el inglés y el español en una misma frase, ahora debo descifrar la lengua más moderna y más usada de todas (no, no es el chino mandarín): es el idioma de las abreviaturas fruto de msn, sms, fb chat, etc.
Como muestra les ofrezco mi botón, un mensaje de texto que me mandó mi hija hace poquito tiempo y que reza así:
Hlp rlly hrd hmwrk
Lo entienden? Me hizo sonreir. Amo las delicias de la vida moderna.
Nací en Argentina, migré a cuatro países, parí en tres idiomas. Viví en inglés, rezo en hebreo, pienso en español. Amo mi lengua madre por lo que es: seductora, lujosa, rica e intelectual.Y por lo que puede ser: atorrante, mundana, chabacana, popular. Este blog nació cuando vivía en Australia mientras arrullaba a mi hijo en español y alrededor todo era inglés. Ahora vivo en México, extraño el inglés, canto en hebreo y quiero aprender chino mandarín. Sueño con vivir en New York. O en Tel Aviv.
09 junio 2010
18 mayo 2010
Socorro: ¡feriados escolares!
Estoy desesperada: se me vienen tres días feriados juntos, más sábado y domingo. Coni de 12, Jere de 8 y Henry no tiene ni 3. Si fueran más seguiditos los llevaría a todos al cine. Pero Coni ya está para las mismas que veo yo (bueno,casi) y mi única experiencia con el más chiquito en el cine fue nefasta (desde que volcó todos los pochoclos sobre la cabeza del pelado de adelante hasta que derramó el vaso de Coca sobre el abrigo de la mujer de al lado pasaron escasos veinte segundos y medio). Hace frío para el club y la sola idea de ir al shopping me da cuarenta grados de fiebre. Con lo cual lo único que me resta es rezar. En este preciso momento mi plegaria nocturna empezará así:
"Dios nuestro y de nuestos Padres, dios que estás en los cielos y en la Tierra, permite que esa llamada que estoy esperando se haga oir temprano en la mañana. Que me llame la mamá de Benjamín, de Gabriel, de Jonás o de Saúl, la de Caro, la de Geraldine, la de Tomás o la de Raúl, cualquiera lo mismo da, para invitar cordialmente a mis hijos a jugar. Dios,en tu misericordia, haz que los inviten a almorzar y a cenar, y demás está decirte que también a descansar, la noche pasar. Dios nuestro, Rey del Universo, haz que me llame la mamá de David para a Henry divertir, la de Eitán para llevarse a Jeremías a patear, la de Galit para que Coni patine feliz. O mejor, Dios mío, misericordioso y Todopoderoso, haz que me llame esa mamá que tiene ocho, para invitar a mis hijos todos juntos a un paseo por el río Mapocho, y que me los devuelva felices,comidos y listos para dormir, exhaustos, agotados, realizados y agasajados, a las diez del domingo veintitrés!!! Amén"
"Dios nuestro y de nuestos Padres, dios que estás en los cielos y en la Tierra, permite que esa llamada que estoy esperando se haga oir temprano en la mañana. Que me llame la mamá de Benjamín, de Gabriel, de Jonás o de Saúl, la de Caro, la de Geraldine, la de Tomás o la de Raúl, cualquiera lo mismo da, para invitar cordialmente a mis hijos a jugar. Dios,en tu misericordia, haz que los inviten a almorzar y a cenar, y demás está decirte que también a descansar, la noche pasar. Dios nuestro, Rey del Universo, haz que me llame la mamá de David para a Henry divertir, la de Eitán para llevarse a Jeremías a patear, la de Galit para que Coni patine feliz. O mejor, Dios mío, misericordioso y Todopoderoso, haz que me llame esa mamá que tiene ocho, para invitar a mis hijos todos juntos a un paseo por el río Mapocho, y que me los devuelva felices,comidos y listos para dormir, exhaustos, agotados, realizados y agasajados, a las diez del domingo veintitrés!!! Amén"
22 marzo 2010
Terremoto en Chile: leones sueltos
De las consecuencias del terremoto nos imaginamos las obvias: daños estructurales, edificios maltrechos, roturas, escombros, caminos cerrados, vajilla hecha trizas, cables que nos dejan sin luz, sin comunicación. A mí, sin embargo, me llama lo distinto. Por ejemplo, el caso de los leones de Iloca. Simplemente en Iloca hay un circo -“Los Montini”-. Vino el terremoto, el miedo, la sinrazón. En medio del caos los leones se zafaron de sus jaulas. Ahí tienes: no solo quedó la desolación y la total destrucción, sino que además había que preocuparse de los leones sueltos, al acecho y en plena oscuridad.
De Iloca no quedó mucho, porque lo que no destruyó el terremoto se lo llevó el tsunami. El mar, cuando quiere ser maldito, no tiene límites. Se llevó a gente escapando en los autos, aun con las luces prendidas y en marcha, que no hicieron a tiempo. Se llevó casas enteras, familias, todo menos tú y yo. Y te dejo con esta frase que encontré en un foro de la web: “…para peor se puso a llover y mirar el mar lo más suave que se veía era vacas flotando…”
18 marzo 2010
Terremoto en Chile, my very first earthquake experience
Lo que me tiembla es la mente. El miedo. El departamento convertido en barco, en gelatina, en hamaca de hormigón. Nada puede volver a ser lo mismo después de las 3:34 am del 27 de febrero en que un terremoto me sacudió mis verdades. Saben qué? En el instante ese, curiosamente no tuve miedo de morir. Sentí un terror más profundo: quedar viva entre los escombros, sepultadísima y viva. En el instante ese junté a mis tres hijos y esperé. No había nada para hacer, solo esperar. Henry durmió durante todo el terremoto ("un terremoto no se despierta por otro", bromeamos). A Jeremías lo bajé de su cama marinera; él pensó que estaba en medio de una construcción o de un ataque. Coni fue la única que se despertó solita. Yo estaba navegando en Internet, insomne a la madrugada. El colchón se movía, yo iba a retar a Sergio que dejara de dar vueltas en la cama. De pronto una musiquita. Yo iba a retar a Coni por haber dejado la alarma del celular otra vez a cualquier hora. Pero las vueltas de la cama y la supuesta alarma de Coni resultaron ser el prólogo de un fenómeno que había visto sólo en las películas y en los noticieros. Ahora me tocaba a mí. A nosotros. Cuando todo terminó dije "intentemos bajar". Literalmente. (Tengo memoria fotográfica -¿audiográfica?- para todo lo hablado). Dije "intentemos", porque en mi mente el edificio entero con todas sus escaleras iba a estar en ruinas. Manoteé algo de calzado para todos, algún abrigo y al salir al pasillo estaba mi vecina, desolada y "pilucha" (un hermoso chilenismo). Volví al departamento para prestarle algo de ropa. ¿Pueden creer que inconscientemente me demoré frente al placard para elegirle ropa que combine? Sin palabras, I know, I know.
Y bajamos, yo tenía miedo.
La gran mayoría de los vecinos del edificio ya estaba abajo, en el jardín enorme. Me llamó poderosamente la atención que nadie se hablara entre sí. Las familias o grupos de amigos se amuchaban en círculos pegados y cerraditos, sin contacto con el otro -el otro, el que estaba a medio metro con la misma incetidumbre y el mismo terror-.
Yo sí hablé. Empecé a preguntar a mi alrededor qué harían, si pasarían la noche abajo, si era seguro sacar el auto de la cochera, si tenían señal, qué era lo mejor para hacer en estos casos. Y si necesitaban algo. Me encontré con bastante mutismo. Hemos perdido la capacidad de apoyarnos en sociedad...
Nosotros pasamos la noche en el coche. Una desazón, y después la nada. A la mañana subimos a nuestro piso 9. Parecía la imagen de un robo. Las pérdidas materiales fueron mínimas, sin embargo: la construcción antisísimica de Santiago me ha dejado con la boca abierta. ¡Me saco el sombrero, Chile!
Tengo más para contar y mucho por decir. Pero de a poco. Por ahora agradezco estar viva.
Y bajamos, yo tenía miedo.
La gran mayoría de los vecinos del edificio ya estaba abajo, en el jardín enorme. Me llamó poderosamente la atención que nadie se hablara entre sí. Las familias o grupos de amigos se amuchaban en círculos pegados y cerraditos, sin contacto con el otro -el otro, el que estaba a medio metro con la misma incetidumbre y el mismo terror-.
Yo sí hablé. Empecé a preguntar a mi alrededor qué harían, si pasarían la noche abajo, si era seguro sacar el auto de la cochera, si tenían señal, qué era lo mejor para hacer en estos casos. Y si necesitaban algo. Me encontré con bastante mutismo. Hemos perdido la capacidad de apoyarnos en sociedad...
Nosotros pasamos la noche en el coche. Una desazón, y después la nada. A la mañana subimos a nuestro piso 9. Parecía la imagen de un robo. Las pérdidas materiales fueron mínimas, sin embargo: la construcción antisísimica de Santiago me ha dejado con la boca abierta. ¡Me saco el sombrero, Chile!
Tengo más para contar y mucho por decir. Pero de a poco. Por ahora agradezco estar viva.
22 febrero 2010
Saquemos una hoja
Amo los fines de febrero de todos los años de mi vida. El motivo es nimio y grandioso: las vidrieras se llenan de artículos escolares. Cuadernos, lápices, etiquetas, medias tres cuarto blancas y jumpers azules. Me da una excitación indescriptible. Camino entre los cuadernos espiralados y diccionarios oliendo su tinta nueva (y eso por lo menos desde los seis años, sino desde antes). Acaricio los guardapolvos almidonados y aspiro enajenada el olor a artículos de librería todavía sin estrenar. Siempre amé los comerciales de fin de febrero, también, por el mismo motivo (...con los zoquetes y con las medias, Ciu-da-d-e-la...). Es simple: condensan la promesa de un nuevo comienzo. Se puede volver a empezar, todo el camino está aún por recorrerse y se puede triunfar. La hoja está en blanco, qué enorme y promisorio placer.
30 enero 2010
Ocho hoy
Jeremías cumple años. 8.
Está feliz. Se lo festejamos con los abuelos, tíos y primos en Buenos Aires en donde estamos de visita. Mañana siguen los festejos en Rosario, adonde viajamos de casualidad para otro festejo. También habrá fiesta en Chile, dentro de dos semanas, con los compañeros del colegio. Y recibirá saludos de Australia, de Israel, llamadas de USA y mails de un amigo de visita en Canadá.
Ustedes seguramente están ahora sonriendo.
Para él es de lo más normal.
Generación Z?
Por suerte, cuando sopló las velitas, los ojos le brillaban como a vos y a mí a la hora de pedir los tres deseos. Hay cosas que no cambian.
Te amo, Jere, hijo mío, bendición.
Te amo en todas tus realidades.
Está feliz. Se lo festejamos con los abuelos, tíos y primos en Buenos Aires en donde estamos de visita. Mañana siguen los festejos en Rosario, adonde viajamos de casualidad para otro festejo. También habrá fiesta en Chile, dentro de dos semanas, con los compañeros del colegio. Y recibirá saludos de Australia, de Israel, llamadas de USA y mails de un amigo de visita en Canadá.
Ustedes seguramente están ahora sonriendo.
Para él es de lo más normal.
Generación Z?
Por suerte, cuando sopló las velitas, los ojos le brillaban como a vos y a mí a la hora de pedir los tres deseos. Hay cosas que no cambian.
Te amo, Jere, hijo mío, bendición.
Te amo en todas tus realidades.
12 enero 2010
El hijo de la nana
Paty es la señora que trabaja en casa. Puertas adentro. Se fue al sur a pasar las fiestas. Volvió del sur. Trajo a su hijo por unos días. Ok. Todo bien. Su hijo tiene 11 años. Estamos de vacaciones. Jeremías curioso y feliz: un amigo nuevo. Por unos días, bah. El hijo de Paty se va a quedar al final como quince días con nosotros. Ok. todo bien. Entonces un día Jere quiere ir al cine. Vamos, le digo. Llevamos a John. Ok. Qué quieren, pochoclo o M&m? Yo M&m dice Jere. Silencio. Y vos? No, nada, Señora Daniela. Pero dale, decíme, palomitas o chocolate? Mmm... bueno, como el Jere! Chocolate? Sí, señora Daniela. De tomar? Coca light con mucho hielo y dos pajitas. Y vos? Nada, señora Daniela. (Lo miro como diciendo "dale"). Coca también, señora Daniela.
...
-John
-Sí señora Daniela?
-No me tenés que decir señora Daniela. No hace falta.
- ....
-Decíme Daniela
-... (piensa, muy seriamente. Creo que vacila. Sin embargo, me contesta, firmemente): No. A mí me gusta decirle así, señora Daniela.
-Ok.Todo bien.
(pero... ok?
Todo bien? En realidad, se me hizo un nudo en la gargante que todavía estoy tratando de desmadejar).
...
-John
-Sí señora Daniela?
-No me tenés que decir señora Daniela. No hace falta.
- ....
-Decíme Daniela
-... (piensa, muy seriamente. Creo que vacila. Sin embargo, me contesta, firmemente): No. A mí me gusta decirle así, señora Daniela.
-Ok.Todo bien.
(pero... ok?
Todo bien? En realidad, se me hizo un nudo en la gargante que todavía estoy tratando de desmadejar).
23 diciembre 2009
A Chile con amor
Una de cal y una de arena:
se acerca fin de año y me pongo melancólica, a tono con los villancicos, los letreros rojiverdes, los arbolitos de Navidad, las compras alocadas y el espíritu festivo y mi mente revive mis últimos meses de cambios agitados, mudanzas de idioma y mudanzas continentales y piensa:
Gracias Chile.
Me diste de nuevo los días largos, las cenas a las 9 de la noche, los saludos con beso, las risas en voz alta, la ronda infaltable de chismes, la Argentina acá a la vuelta, las charlas íntimas de verdad, la gente caminando por las calles, el sabor del dulce de leche, las parejas besándose en público, las discusiones acaloradas, la tele bullanguera, el abrazo y el beso y de nuevo el abrazo a toda hora, los libros en español, la pasión de un partido de fútbol, los piropos por la calle, las miradas seductoras, los cortados en cada esquina y un placer enorme de volver a vivir en mi lengua madre.
¿Qué más se puede pedir?
se acerca fin de año y me pongo melancólica, a tono con los villancicos, los letreros rojiverdes, los arbolitos de Navidad, las compras alocadas y el espíritu festivo y mi mente revive mis últimos meses de cambios agitados, mudanzas de idioma y mudanzas continentales y piensa:
Gracias Chile.
Me diste de nuevo los días largos, las cenas a las 9 de la noche, los saludos con beso, las risas en voz alta, la ronda infaltable de chismes, la Argentina acá a la vuelta, las charlas íntimas de verdad, la gente caminando por las calles, el sabor del dulce de leche, las parejas besándose en público, las discusiones acaloradas, la tele bullanguera, el abrazo y el beso y de nuevo el abrazo a toda hora, los libros en español, la pasión de un partido de fútbol, los piropos por la calle, las miradas seductoras, los cortados en cada esquina y un placer enorme de volver a vivir en mi lengua madre.
¿Qué más se puede pedir?
05 diciembre 2009
Dos cosas que ahora sé de los chilenos
Dos cosas que aprendí de los chilenos.
Una: "Mañana vengo sin falta"... "Contá conmigo el viernes"... "Sí, vamos los cuatro, por supuesto, a las nueve"...significa: "ni lo sueñes!!".
Dos: "Te queda divino!!!... "Estuvo genial la fiesta"... "¡¡Qué buen corte!!, ¿dónde te cortaste?"... siginifca que no te diste vuelta ni medio micromilímetro y las lanzas ya te están arañando la espalda.
Nice (isn´t it????).
Una: "Mañana vengo sin falta"... "Contá conmigo el viernes"... "Sí, vamos los cuatro, por supuesto, a las nueve"...significa: "ni lo sueñes!!".
Dos: "Te queda divino!!!... "Estuvo genial la fiesta"... "¡¡Qué buen corte!!, ¿dónde te cortaste?"... siginifca que no te diste vuelta ni medio micromilímetro y las lanzas ya te están arañando la espalda.
Nice (isn´t it????).
18 noviembre 2009
Me falta algo
Estoy confundida. Acabo de volver de una semana en Buenos Aires. Fui solita, marido e hijos a cargo de la nana (bah, quiero decir, hijos a cargo de la nana; marido hopefully not!).
Estoy en BA, la paso genial, salga a comer, cafecito a toda hora, las mejores medialunas, no hay horarios, no hay límites, todo un sueño. Casi turista en mi propio país, viviendo las bondades de la ciudad que no duerme con la ventaja de conocerla como local y mirando las miserias a través del cristal que me concede mi condición de quasi turista. Todo un lujo.
Y vuelvo. Inexorablemente me tomo el avión y me vuelvo a... hete aquí el dilema. Ya no vuelvo a Australia. Ya no me despido en la puerta de embarque con el nudo en la garganta. Ahora subo al avión y ya no cambio de idioma. ¡¡Pero yo quiero!! Les pido, les ruego, háblenme en inglés, sedúzcanme, vivo en el extranjero, soy una inmigrante, por favor!! ¡¡Necesito no entender a veces, esforzarme, reírme con los malentendidos, leerles los labios!!
Y no. No hay caso. Llego a Santiago. Todo en español. Apenas cambia un poco la geografía. Y la falta de humedad. Pero me saludan en español y me piden mi pasaporte en español y me preguntan si traigo frutas o productos prohibidos en español. Y yo sufro.
¡¡Así no tiene gracia ser inmigrante!! ¡Que me hablen en inglés, exijo! Que me devuelvan mi condición de auténtica inmigrante, ¡caramba!
Es que me confunden, sino. Me confunden, for goodness sake.
Estoy en BA, la paso genial, salga a comer, cafecito a toda hora, las mejores medialunas, no hay horarios, no hay límites, todo un sueño. Casi turista en mi propio país, viviendo las bondades de la ciudad que no duerme con la ventaja de conocerla como local y mirando las miserias a través del cristal que me concede mi condición de quasi turista. Todo un lujo.
Y vuelvo. Inexorablemente me tomo el avión y me vuelvo a... hete aquí el dilema. Ya no vuelvo a Australia. Ya no me despido en la puerta de embarque con el nudo en la garganta. Ahora subo al avión y ya no cambio de idioma. ¡¡Pero yo quiero!! Les pido, les ruego, háblenme en inglés, sedúzcanme, vivo en el extranjero, soy una inmigrante, por favor!! ¡¡Necesito no entender a veces, esforzarme, reírme con los malentendidos, leerles los labios!!
Y no. No hay caso. Llego a Santiago. Todo en español. Apenas cambia un poco la geografía. Y la falta de humedad. Pero me saludan en español y me piden mi pasaporte en español y me preguntan si traigo frutas o productos prohibidos en español. Y yo sufro.
¡¡Así no tiene gracia ser inmigrante!! ¡Que me hablen en inglés, exijo! Que me devuelvan mi condición de auténtica inmigrante, ¡caramba!
Es que me confunden, sino. Me confunden, for goodness sake.
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