De Iloca no quedó mucho, porque lo que no destruyó el terremoto se lo llevó el tsunami. El mar, cuando quiere ser maldito, no tiene límites. Se llevó a gente escapando en los autos, aun con las luces prendidas y en marcha, que no hicieron a tiempo. Se llevó casas enteras, familias, todo menos tú y yo. Y te dejo con esta frase que encontré en un foro de la web: “…para peor se puso a llover y mirar el mar lo más suave que se veía era vacas flotando…”
Nací en Argentina, migré a cuatro países, parí en tres idiomas. Viví en inglés, rezo en hebreo, pienso en español. Amo mi lengua madre por lo que es: seductora, lujosa, rica e intelectual.Y por lo que puede ser: atorrante, mundana, chabacana, popular. Este blog nació cuando vivía en Australia mientras arrullaba a mi hijo en español y alrededor todo era inglés. Ahora vivo en México, extraño el inglés, canto en hebreo y quiero aprender chino mandarín. Sueño con vivir en New York. O en Tel Aviv.
22 marzo 2010
Terremoto en Chile: leones sueltos
De Iloca no quedó mucho, porque lo que no destruyó el terremoto se lo llevó el tsunami. El mar, cuando quiere ser maldito, no tiene límites. Se llevó a gente escapando en los autos, aun con las luces prendidas y en marcha, que no hicieron a tiempo. Se llevó casas enteras, familias, todo menos tú y yo. Y te dejo con esta frase que encontré en un foro de la web: “…para peor se puso a llover y mirar el mar lo más suave que se veía era vacas flotando…”
18 marzo 2010
Terremoto en Chile, my very first earthquake experience
Y bajamos, yo tenía miedo.
La gran mayoría de los vecinos del edificio ya estaba abajo, en el jardín enorme. Me llamó poderosamente la atención que nadie se hablara entre sí. Las familias o grupos de amigos se amuchaban en círculos pegados y cerraditos, sin contacto con el otro -el otro, el que estaba a medio metro con la misma incetidumbre y el mismo terror-.
Yo sí hablé. Empecé a preguntar a mi alrededor qué harían, si pasarían la noche abajo, si era seguro sacar el auto de la cochera, si tenían señal, qué era lo mejor para hacer en estos casos. Y si necesitaban algo. Me encontré con bastante mutismo. Hemos perdido la capacidad de apoyarnos en sociedad...
Nosotros pasamos la noche en el coche. Una desazón, y después la nada. A la mañana subimos a nuestro piso 9. Parecía la imagen de un robo. Las pérdidas materiales fueron mínimas, sin embargo: la construcción antisísimica de Santiago me ha dejado con la boca abierta. ¡Me saco el sombrero, Chile!
Tengo más para contar y mucho por decir. Pero de a poco. Por ahora agradezco estar viva.
22 febrero 2010
Saquemos una hoja
30 enero 2010
Ocho hoy
Está feliz. Se lo festejamos con los abuelos, tíos y primos en Buenos Aires en donde estamos de visita. Mañana siguen los festejos en Rosario, adonde viajamos de casualidad para otro festejo. También habrá fiesta en Chile, dentro de dos semanas, con los compañeros del colegio. Y recibirá saludos de Australia, de Israel, llamadas de USA y mails de un amigo de visita en Canadá.
Ustedes seguramente están ahora sonriendo.
Para él es de lo más normal.
Generación Z?
Por suerte, cuando sopló las velitas, los ojos le brillaban como a vos y a mí a la hora de pedir los tres deseos. Hay cosas que no cambian.
Te amo, Jere, hijo mío, bendición.
Te amo en todas tus realidades.
12 enero 2010
El hijo de la nana
...
-John
-Sí señora Daniela?
-No me tenés que decir señora Daniela. No hace falta.
- ....
-Decíme Daniela
-... (piensa, muy seriamente. Creo que vacila. Sin embargo, me contesta, firmemente): No. A mí me gusta decirle así, señora Daniela.
-Ok.Todo bien.
(pero... ok?
Todo bien? En realidad, se me hizo un nudo en la gargante que todavía estoy tratando de desmadejar).
23 diciembre 2009
A Chile con amor
se acerca fin de año y me pongo melancólica, a tono con los villancicos, los letreros rojiverdes, los arbolitos de Navidad, las compras alocadas y el espíritu festivo y mi mente revive mis últimos meses de cambios agitados, mudanzas de idioma y mudanzas continentales y piensa:
Gracias Chile.
Me diste de nuevo los días largos, las cenas a las 9 de la noche, los saludos con beso, las risas en voz alta, la ronda infaltable de chismes, la Argentina acá a la vuelta, las charlas íntimas de verdad, la gente caminando por las calles, el sabor del dulce de leche, las parejas besándose en público, las discusiones acaloradas, la tele bullanguera, el abrazo y el beso y de nuevo el abrazo a toda hora, los libros en español, la pasión de un partido de fútbol, los piropos por la calle, las miradas seductoras, los cortados en cada esquina y un placer enorme de volver a vivir en mi lengua madre.
¿Qué más se puede pedir?
05 diciembre 2009
Dos cosas que ahora sé de los chilenos
Una: "Mañana vengo sin falta"... "Contá conmigo el viernes"... "Sí, vamos los cuatro, por supuesto, a las nueve"...significa: "ni lo sueñes!!".
Dos: "Te queda divino!!!... "Estuvo genial la fiesta"... "¡¡Qué buen corte!!, ¿dónde te cortaste?"... siginifca que no te diste vuelta ni medio micromilímetro y las lanzas ya te están arañando la espalda.
Nice (isn´t it????).
18 noviembre 2009
Me falta algo
Estoy en BA, la paso genial, salga a comer, cafecito a toda hora, las mejores medialunas, no hay horarios, no hay límites, todo un sueño. Casi turista en mi propio país, viviendo las bondades de la ciudad que no duerme con la ventaja de conocerla como local y mirando las miserias a través del cristal que me concede mi condición de quasi turista. Todo un lujo.
Y vuelvo. Inexorablemente me tomo el avión y me vuelvo a... hete aquí el dilema. Ya no vuelvo a Australia. Ya no me despido en la puerta de embarque con el nudo en la garganta. Ahora subo al avión y ya no cambio de idioma. ¡¡Pero yo quiero!! Les pido, les ruego, háblenme en inglés, sedúzcanme, vivo en el extranjero, soy una inmigrante, por favor!! ¡¡Necesito no entender a veces, esforzarme, reírme con los malentendidos, leerles los labios!!
Y no. No hay caso. Llego a Santiago. Todo en español. Apenas cambia un poco la geografía. Y la falta de humedad. Pero me saludan en español y me piden mi pasaporte en español y me preguntan si traigo frutas o productos prohibidos en español. Y yo sufro.
¡¡Así no tiene gracia ser inmigrante!! ¡Que me hablen en inglés, exijo! Que me devuelvan mi condición de auténtica inmigrante, ¡caramba!
Es que me confunden, sino. Me confunden, for goodness sake.
15 octubre 2009
Henry, ciudadano mercenario
En el ínfimo término de NUEVE SEMANAS Y MEDIA Henry pasó del pegadizo "Advance, Australia, fair" del himno nacioanl australiano al "Viva Chile!! Uifa!!" con una facilidad digna de devota admiración. Es la mejor muestra de que, en materia de adaptación, los niños nos llevan años luz de ventaja (¿¿cachai??). Acá va el botón que sirve de muestra:
(este cantito se lo enseñaron en el jardín a raíz de la gran fiesta patria del 18 de Septiembre, para la cual Henry se vistió de Huaso chileno con chaquetilla, chupalla, y fajita tricolor. ¿Qué me contai?)
25 septiembre 2009
Gringo culinario
Así que la imagen de ver a Henry comiendo su feta de queso diaria no es inusual. Así las cosas, el otro día estaba haciendo empanadas. Mi regocijo era tal por contar con tapas de empanadas listas para usar que hasta daba saltitos de alegría (recordarán que por seis años, en Australia, cero tapa, había que recurrir a sucedáneos o comprarlas lejos cuando uno se acordaba con tiempo). La imagen de la mesada de mi cocina salpicada de los benditos círculos blanquecinos me parecía un cuadro de Picasso. Yo, feliz. En eso salgo un segundo de la cocina a atender un llamadito telefónico.
Y al regresar, lo veo: Henry está comiendo. Le digo, "Henry, what are you eating...?". Me mira, me sonríe con todos los dientes y me dice, señalándome su presa con la boca llena: "Cheese!".
Transformóse mi cara, arranquéle el disco de tapa de empanada con certeza y gritéle, enojadísima, cual si hubiesen insultado a todo mi ser:
-"¡¡¡Gringo culinario!!!"
(Es que, habráse visto, confundir una tapa de empanada -bella, redonda, una pieza arte, un bien preciadísimo y escaso hasta hace dos meses atrás- en una simple y ordinaria feta de queso! Terrible! Una traición.)
(... ¿No se habrán pensado que me iba a preocupar por una posible indigestión? ¿O porque le cayera mal la masa cruda? Ni loca. ¡¡Las empanadas primero!!).
