El sábado me subí al auto, agarré un pote de crema, dos de los chicos, tres toallas, viajé cuatro minutos y estaba en la playa. Me tiré panza arriba, al lado de un grupo de chicos, debían de andar en sus quince. En eso llegan unas chicas, misma edad. La conversación entre ellos fue la siguiente:
-Hi
-Hi
-MySpace?
-Facebook.
-Oh. Facebook?
-MySpace.
-And you? MySpace?
-Facebook and MySpace.
-Oh.
Nací en Argentina, migré a cuatro países, parí en tres idiomas. Viví en inglés, rezo en hebreo, pienso en español. Amo mi lengua madre por lo que es: seductora, lujosa, rica e intelectual.Y por lo que puede ser: atorrante, mundana, chabacana, popular. Este blog nació cuando vivía en Australia mientras arrullaba a mi hijo en español y alrededor todo era inglés. Ahora vivo en México, extraño el inglés, canto en hebreo y quiero aprender chino mandarín. Sueño con vivir en New York. O en Tel Aviv.
12 octubre 2008
07 octubre 2008
Por ser buena
Última hora de clases, justo la tenía libre. Me dispongo a navegar. Nada en especial, un poco de email, un poco de Clarín, Facebook no porque está bloqueado, etcétera. Estaba tan cómoda en mi oficina cuando justo suena el interno. Acá puedo contarles que dudé en atender. Estaba sola y nadie se hubiese dado cuenta... pero mi superyó me convenció de "hacer lo correcto". Era la recepcionista, pidiéndome que le haga un "big big favour". La cosa es que estaban tratando de ubicar a una de las maestras para pasarle un mensaje y no la podían ubicar ni por los parlantes, a ver si yo podía ir a ver por dónde andaba Sigal.
-"O.k, leave it to me, don´t worry" - le dije, mientras por adentro maldecía haber atendido el llamadito. Pero ahí estaba yo: ya había tomado sobre mí la responsabilidad de encontrar a Sigal así que lo iba a hacer costara lo que costara (inclusive mi hora libre, buaaaaaaaaaaaaaah!!).
Voy, vengo, recorro, pregunto. Nada. Me dicen que tal vez está en el Sport Center. O sea en la otra punta, lo cual me implicaba atravesar todo el campus. Y afuera amenazaba con llover. Y los que me conocen ya saben que si llueve.. mi pelo... oyvavoy!! Pero fui: la misión la tenía que cumplir. Hacía frio, viento, y Sigal nada, ni aparecía. De mi preciada hora libre a esta altura quedaban escasos quince minutos. Con mi última esperanza llego al Campus del Jardín de infantes, y le digo a la directora que estoy tratando de encontrar a Sigal pero niente, nada, gurnisht, se la tragó la tierra.
-Ah! Sigal está acá, arriba, subí.
-Ah -le digo, exhausta- no la podemos llamar por el interno (yo estaba sin aliento).
-No, está en la Sala de Música, no hay interno ahí, a propósito. Además subí que te va a encantar: hay una banda israelí.
Y bueh, no me van a faltar cinco para el peso, ¿no? Ya que llegué hasta acá. Así que subo, a terminar de cumplir la misión de pasarle a Sigal el mensajito. La sala de música no es más que un aula. Super equipada pero el tamaño no es grande. Un aula.
Cuando voy llegando, medio maldiciendo mi costado de nena buena, medio satisfecha conmigo misma, me llega el sonido de la banda... qué bien que suena. Entro.
¿Y qué veo? ¡Plop! Nada más ni nada menos que a los de Shotei Hanevua.
No lo podía creer.
No era una banda más, un israelí más que viene a cantar al cole, alguien en viaje de intercambio cultural, una banda escolar o militar, de las que estamos tan acostumbrados acá. ¡Eran dos de los de Shotei Hanevua, ahí, frente a mis incrédulos ojos, tocando en la salita de cinco (de mi hijo, de casualidad, cuya morá es Sigal)! Una función privada para estos gurrumines, y un par de teachers, y quien quisiera escuchar... como en la intimidad de un living. Es que son los tíos de Shailee, la compañerita de Jere del jardín, y vinieron a visitarla a Australia, y bueno, ya que estaban, ¿¿¿por qué no tocar para sus amiguitos del cole???
Así que ahí los tuve, en función privada, a veinte centímetros.
Y todo por ser buena.
Acá para que sepan quiénes son
http://www.youtube.com/watch?v=j2dr8aEOZGU
-"O.k, leave it to me, don´t worry" - le dije, mientras por adentro maldecía haber atendido el llamadito. Pero ahí estaba yo: ya había tomado sobre mí la responsabilidad de encontrar a Sigal así que lo iba a hacer costara lo que costara (inclusive mi hora libre, buaaaaaaaaaaaaaah!!).
Voy, vengo, recorro, pregunto. Nada. Me dicen que tal vez está en el Sport Center. O sea en la otra punta, lo cual me implicaba atravesar todo el campus. Y afuera amenazaba con llover. Y los que me conocen ya saben que si llueve.. mi pelo... oyvavoy!! Pero fui: la misión la tenía que cumplir. Hacía frio, viento, y Sigal nada, ni aparecía. De mi preciada hora libre a esta altura quedaban escasos quince minutos. Con mi última esperanza llego al Campus del Jardín de infantes, y le digo a la directora que estoy tratando de encontrar a Sigal pero niente, nada, gurnisht, se la tragó la tierra.
-Ah! Sigal está acá, arriba, subí.
-Ah -le digo, exhausta- no la podemos llamar por el interno (yo estaba sin aliento).
-No, está en la Sala de Música, no hay interno ahí, a propósito. Además subí que te va a encantar: hay una banda israelí.
Y bueh, no me van a faltar cinco para el peso, ¿no? Ya que llegué hasta acá. Así que subo, a terminar de cumplir la misión de pasarle a Sigal el mensajito. La sala de música no es más que un aula. Super equipada pero el tamaño no es grande. Un aula.
Cuando voy llegando, medio maldiciendo mi costado de nena buena, medio satisfecha conmigo misma, me llega el sonido de la banda... qué bien que suena. Entro.
¿Y qué veo? ¡Plop! Nada más ni nada menos que a los de Shotei Hanevua.
No lo podía creer.
No era una banda más, un israelí más que viene a cantar al cole, alguien en viaje de intercambio cultural, una banda escolar o militar, de las que estamos tan acostumbrados acá. ¡Eran dos de los de Shotei Hanevua, ahí, frente a mis incrédulos ojos, tocando en la salita de cinco (de mi hijo, de casualidad, cuya morá es Sigal)! Una función privada para estos gurrumines, y un par de teachers, y quien quisiera escuchar... como en la intimidad de un living. Es que son los tíos de Shailee, la compañerita de Jere del jardín, y vinieron a visitarla a Australia, y bueno, ya que estaban, ¿¿¿por qué no tocar para sus amiguitos del cole???
Así que ahí los tuve, en función privada, a veinte centímetros.
Y todo por ser buena.
Acá para que sepan quiénes son
http://www.youtube.com/watch?v=j2dr8aEOZGU
01 octubre 2008
Nació en el 2002, ¡qué pretenden!
Estamos de vacaciones. Jere jugando a juegos de varones, la guerra, la lucha, todo muy físico. En eso se queda medio atrapado abajo de un sillón. Y me dice, involucrándome en el juego:
-¡¡Mami, rápido, dame el teléfono que tengo que llamar a Emergencias, que me vengan a rescatar!!
Le paso urgente el teléfono siguiendo el juego, y, como buena madre, aprovecho para educar/testear sus reflejos diciéndole:
-Ok, tomá, ¡¡¡rápido!!! ¡¿Y qué número vas a marcar??
-¡000!
-¡Bien! -(aliviadísima)- ¿tu dirección?
-"jeremias.a.m@....."
-No, mi amor, dirección, address!!!
-(repite, pero ahora con acento en inglés): "JEREMIAS.A.M@....."!!!
-(ENTRE MUERTA DE RISA Y PREOCUPADA): No, mi amor, dirección: ¡¡¡tu dirección para que te vengan a buscar lo de Emergencias!!!
-AAAAAAAAAAh, "esa" dirección!....
Y me la dijo.
¿Generación Y? ¿Z? ¿Cómo es que los llaman?
Válgame dios. Qué perdido estaría mi abuelo Raúl si se levantara de la tumba.
-¡¡Mami, rápido, dame el teléfono que tengo que llamar a Emergencias, que me vengan a rescatar!!
Le paso urgente el teléfono siguiendo el juego, y, como buena madre, aprovecho para educar/testear sus reflejos diciéndole:
-Ok, tomá, ¡¡¡rápido!!! ¡¿Y qué número vas a marcar??
-¡000!
-¡Bien! -(aliviadísima)- ¿tu dirección?
-"jeremias.a.m@....."
-No, mi amor, dirección, address!!!
-(repite, pero ahora con acento en inglés): "JEREMIAS.A.M@....."!!!
-(ENTRE MUERTA DE RISA Y PREOCUPADA): No, mi amor, dirección: ¡¡¡tu dirección para que te vengan a buscar lo de Emergencias!!!
-AAAAAAAAAAh, "esa" dirección!....
Y me la dijo.
¿Generación Y? ¿Z? ¿Cómo es que los llaman?
Válgame dios. Qué perdido estaría mi abuelo Raúl si se levantara de la tumba.
28 septiembre 2008
Shaná Tová (o de porqué sigo cocinando todos los años)
Va a ser mi sexto festejo de Rosh Hashaná lejos de los míos de Argentina (y mi cuñada de USA).
Les cuento que ayer cociné durante seis horas (no exagero) seguidas, con Henry revoloteando a mi alrededor, tocando todos los utensilios, metiendo la mano en la basura, desparramando la harina por el aire, metiendo una manito en el frasco de miel mientras con la otra agujereaba el guefilte fish... no sé cómo logré terminar la tarea sin perder el juicio (bah, quizás sí lo perdí... pero dios me perdonará en Yom Kipur! Espero...). Cuando estaba a punto de abandonar, y me juraba a mí misma que "el año que viene compro todo hecho y listo" se acerca Coni y me dice "Mami, todo huele riquísimo!!!".
Ya está. Con eso me sacó la mejor sonrisa, me olvidé de los desastres "henrísticos" y y de las horas de pie. Y me dije que de eso se trata: de que haya en la casa -el hogar- olor a Leikaj y a torta de manzana y a pollo y a guefilte fish y que tu hija aspire profundo y te diga qué rico. De acá a veinte años se podrá olvidar el ritual, podrá no acordarse de algún rezo, pero jamás olvidará los olores promisorios de los preparativos: la "anticipación". Que muchas veces es más que el festejo mismo.
¿El menú? Jalá redonda, manzanas con miel, guefilte fish, ensalada verde con noodles, ensalada de papa y huevo, pollo con manzanas a la miel, una bandeja gigante de papas, batatas y calabazas grilladas, arroz oriental, helado, torta de miel (leikaj), tarta de manzana con helado de vainilla y mucho mucho mucho amor.
Shaná tová, gente. Feliz Año.
Les cuento que ayer cociné durante seis horas (no exagero) seguidas, con Henry revoloteando a mi alrededor, tocando todos los utensilios, metiendo la mano en la basura, desparramando la harina por el aire, metiendo una manito en el frasco de miel mientras con la otra agujereaba el guefilte fish... no sé cómo logré terminar la tarea sin perder el juicio (bah, quizás sí lo perdí... pero dios me perdonará en Yom Kipur! Espero...). Cuando estaba a punto de abandonar, y me juraba a mí misma que "el año que viene compro todo hecho y listo" se acerca Coni y me dice "Mami, todo huele riquísimo!!!".
Ya está. Con eso me sacó la mejor sonrisa, me olvidé de los desastres "henrísticos" y y de las horas de pie. Y me dije que de eso se trata: de que haya en la casa -el hogar- olor a Leikaj y a torta de manzana y a pollo y a guefilte fish y que tu hija aspire profundo y te diga qué rico. De acá a veinte años se podrá olvidar el ritual, podrá no acordarse de algún rezo, pero jamás olvidará los olores promisorios de los preparativos: la "anticipación". Que muchas veces es más que el festejo mismo.
¿El menú? Jalá redonda, manzanas con miel, guefilte fish, ensalada verde con noodles, ensalada de papa y huevo, pollo con manzanas a la miel, una bandeja gigante de papas, batatas y calabazas grilladas, arroz oriental, helado, torta de miel (leikaj), tarta de manzana con helado de vainilla y mucho mucho mucho amor.
Shaná tová, gente. Feliz Año.
23 septiembre 2008
Jere literal
Gran cosa acá, el footy -versión local mezcla de fútbol con Rugby, por decirlo de alguna manera-. Coni es hincha de Saint Kilda, Jere de Hawthorn. Otra vez se enfrentaron ambos equipos en la semi. La última vez que eso pasó, ganó el equipo de Coni y Jere terminó llorando a moco tendido, desconsoladamente, miles de palabras de consuelo no sirvieron para calmarlo.
Así que esta vez, mejor prevenir, pensé.
-Jere
-¿Qué?
-Vos sabés que tu equipo puede ganar o perder
-Sí...
-Y si gana, genial...
-Sí
-Lo festejás con tuti...
-Sí
-Pero si pierde, tenés que ponerte la camiseta igual, eh!
-No, mami: está para lavar
Así que esta vez, mejor prevenir, pensé.
-Jere
-¿Qué?
-Vos sabés que tu equipo puede ganar o perder
-Sí...
-Y si gana, genial...
-Sí
-Lo festejás con tuti...
-Sí
-Pero si pierde, tenés que ponerte la camiseta igual, eh!
-No, mami: está para lavar
17 septiembre 2008
Los habitué
Me siento en el café, todos los días a la misma hora. Laptop, cortado doble con leche descremada, tostada con queso blanco. As usual. Obviamente no soy la única: coincido siempre con los mismos. Por lo tanto, nos saludamos con un cordial Hi, una sonrisa y una inclinación de cabeza. Eso es todo.
Ayer, sin embargo, uno de los "habitué" inició una conversación conmigo. Cómo te llamás, vivís por acá, trabajás? Me llamo Daniela, vivo a cinco cuadras, sí, trabajo.¨¿En dónde trabajás? En Bialik College. Ah... (se queda pensativo, como alerta). ¿Y qué hacés ahí? Soy teacher. ¿De qué? De hebreo...
Al habitué se le transforma la cara. Y -ahí viene lo más ridículo de la historia- me reprocha:
"¿¿¿¡¡Y cómo no me dijiste que hablabas hebreo???!!".
Resulta que el habitué -ahora sabemos que se llama Ofer- es israelí, y obviamente lo he escuchado hablar hebreo muchas mañanas, ya sea por celular o con alguno de sus ocasionales compañeros de mesa. Sin embargo, no entiendo porqué extraño motivo me levantaría yo de mi mesa, me acercaría a la de él -completo extraño- y le diría:
-By the way, I speak Hebrew...
Esto mismo le expliqué a él, le dije "es que ni te conozco, cómo voy a acercarme y decirte que yo hablo hebreo, por qué motivo lo haría? ¿¿¿Acaso cada vez que oigo a alguien hablar hebreo (y hay muchos por mi zona) debería yo acercarme y decirles "yo hablo hebreo"???
Pero Ofer estaba enojadísimo, me decía que yo era "naughty" y que lo hice "a propósito" (...)
Me hacía naughty naughty naughty con el dedo y todo. Yo quería tranquilizarlo diciéndole quedáte tranquilo que no dijiste nada comprometedor pero no lo hice (por naughty, quizás, jaja...).
Sirva semejante anécdota para reflexionar sobre las pequeñas comunidades silenciosas que se forman en los cafecitos de por ahí, lo mismo con la gente que se junta siempre a la misma hora en la parada del colectivo, o la estación de tren, de alguna manera nos conocemos, somos como compinches de algo, pero... ¿de qué?
Mientras escribo esto Ofer está sentado en la mesa de al lado.
Creo que después de semejante discusión que tuvimos siendo completamente desconocidos (de lo más bizarro), ahora somos amigos. De café.
Ayer, sin embargo, uno de los "habitué" inició una conversación conmigo. Cómo te llamás, vivís por acá, trabajás? Me llamo Daniela, vivo a cinco cuadras, sí, trabajo.¨¿En dónde trabajás? En Bialik College. Ah... (se queda pensativo, como alerta). ¿Y qué hacés ahí? Soy teacher. ¿De qué? De hebreo...
Al habitué se le transforma la cara. Y -ahí viene lo más ridículo de la historia- me reprocha:
"¿¿¿¡¡Y cómo no me dijiste que hablabas hebreo???!!".
Resulta que el habitué -ahora sabemos que se llama Ofer- es israelí, y obviamente lo he escuchado hablar hebreo muchas mañanas, ya sea por celular o con alguno de sus ocasionales compañeros de mesa. Sin embargo, no entiendo porqué extraño motivo me levantaría yo de mi mesa, me acercaría a la de él -completo extraño- y le diría:
-By the way, I speak Hebrew...
Esto mismo le expliqué a él, le dije "es que ni te conozco, cómo voy a acercarme y decirte que yo hablo hebreo, por qué motivo lo haría? ¿¿¿Acaso cada vez que oigo a alguien hablar hebreo (y hay muchos por mi zona) debería yo acercarme y decirles "yo hablo hebreo"???
Pero Ofer estaba enojadísimo, me decía que yo era "naughty" y que lo hice "a propósito" (...)
Me hacía naughty naughty naughty con el dedo y todo. Yo quería tranquilizarlo diciéndole quedáte tranquilo que no dijiste nada comprometedor pero no lo hice (por naughty, quizás, jaja...).
Sirva semejante anécdota para reflexionar sobre las pequeñas comunidades silenciosas que se forman en los cafecitos de por ahí, lo mismo con la gente que se junta siempre a la misma hora en la parada del colectivo, o la estación de tren, de alguna manera nos conocemos, somos como compinches de algo, pero... ¿de qué?
Mientras escribo esto Ofer está sentado en la mesa de al lado.
Creo que después de semejante discusión que tuvimos siendo completamente desconocidos (de lo más bizarro), ahora somos amigos. De café.
09 septiembre 2008
Veo, quiero, a cualquier costo
Coni está desesperada por tener un celular.
Le dijimos que no, que no "necesita".
Ella dice que "toooodas" las amigas tienen.
Le pregunto quiénes.
Me las nombra. no llega ni a la mitad.
Le digo, ves, no toooodas tienen. Sólo las que necesitan. Por ejemplo, Tira, porque viaja en micro, entonces a veces los padres quieren saber dónde está, si se atrasó, etcétera.
O Natasha, porque tiene a los padres separados, entonces cada uno la llama al celu, para evitar contactos indeseados.
"Ah, bueno, entonces" -dice Coni- ... "ya sé lo que quiero para fin de año: que ustedes se separen!!!".
jeje.
(supongo que no lo dice en serio)
Tendré que preguntárselo.
Por Facebook.
Es la manera que mejor funciona en este momento para hacerla hablar.
Aaaaaaaaahhhhhh, modernidad, frenética, genial, espiralada, compleja modernidad!!!!!!
Le dijimos que no, que no "necesita".
Ella dice que "toooodas" las amigas tienen.
Le pregunto quiénes.
Me las nombra. no llega ni a la mitad.
Le digo, ves, no toooodas tienen. Sólo las que necesitan. Por ejemplo, Tira, porque viaja en micro, entonces a veces los padres quieren saber dónde está, si se atrasó, etcétera.
O Natasha, porque tiene a los padres separados, entonces cada uno la llama al celu, para evitar contactos indeseados.
"Ah, bueno, entonces" -dice Coni- ... "ya sé lo que quiero para fin de año: que ustedes se separen!!!".
jeje.
(supongo que no lo dice en serio)
Tendré que preguntárselo.
Por Facebook.
Es la manera que mejor funciona en este momento para hacerla hablar.
Aaaaaaaaahhhhhh, modernidad, frenética, genial, espiralada, compleja modernidad!!!!!!
02 septiembre 2008
otra vez Ariel
Esto de migrar te lleva a lugares te lleva a ciudades te lleva a integrar olores, aromas que impregnan para siempre memorias que volverán con el olfato recurrente y un viaje sideral al pasado.
Esto de migrar te lleva conocer gente, mucha y de las más variadas razas, formas, colores y personalidades. Algunas pasarán como una ráfaga, de otros recordaremos sólo el nombre, de aquél quizás la circunstancia en que nos conocimos. Otros, sin embargo, entran para permanecer. Se imprimen.
De la vez qu vivimos en Israel conocimos a Ariel. La onda fue increíble. Ariel y yo trabajamos juntos cuando yo era corresponsal del Planeta Urbano y él ya un reconocido fotógrafo. Yo hacía las notas, él las fotos.
Después vino la vuelta a Argentina. Después la vida. Después Australia. Y él allá.
Pasaron diez años desde que nos despedimos en Jerusalén, y me acuerdo como hoy, en el pasillo de nuestro edificio en la calle Pharan 4... Y ayer sonó el teléfono.
Y era Ariel.
Fue -como él lo describió perfectamente- como si entonces hubiese tenido que cortar el teléfono para encargarme de mis hijos y le hubiese dicho (por ejemplo) ´te llamo en cinco que Coni está llorando´...
Hablamos como si nada, como si hace cinco minutos hubiésemos interrumpido la conversación y la estuviéramos retomando.
Migrar te pega fuerte, a veces te da con todo.
Pero la pucha que te regala caricias al alma, también.
Esto de migrar te lleva conocer gente, mucha y de las más variadas razas, formas, colores y personalidades. Algunas pasarán como una ráfaga, de otros recordaremos sólo el nombre, de aquél quizás la circunstancia en que nos conocimos. Otros, sin embargo, entran para permanecer. Se imprimen.
De la vez qu vivimos en Israel conocimos a Ariel. La onda fue increíble. Ariel y yo trabajamos juntos cuando yo era corresponsal del Planeta Urbano y él ya un reconocido fotógrafo. Yo hacía las notas, él las fotos.
Después vino la vuelta a Argentina. Después la vida. Después Australia. Y él allá.
Pasaron diez años desde que nos despedimos en Jerusalén, y me acuerdo como hoy, en el pasillo de nuestro edificio en la calle Pharan 4... Y ayer sonó el teléfono.
Y era Ariel.
Fue -como él lo describió perfectamente- como si entonces hubiese tenido que cortar el teléfono para encargarme de mis hijos y le hubiese dicho (por ejemplo) ´te llamo en cinco que Coni está llorando´...
Hablamos como si nada, como si hace cinco minutos hubiésemos interrumpido la conversación y la estuviéramos retomando.
Migrar te pega fuerte, a veces te da con todo.
Pero la pucha que te regala caricias al alma, también.
18 agosto 2008
Dos cosas sobre los Juegos Olímpicos
Una - ¿cómo es que se siguen batiendo récords? ¿Es por drogas, es por entrenamiento, es por el avance de la tecnología que permite mejores y más eficaces entrenamientos? ¿Y hasta dónde vamos a llegar?
Y dos - ¿saben por qué Juegos Olímpicos se abrevia J.J.O.O. y no J.O. en la prensa en español? Porque cuando se usan siglas y la palabra es en plural, se repite la incial. Como en E.E.U.U., R.R.H.H...Interesante, ¿no?
Este dato me lo dio un super super amigo que sabe todo :).
Y dos - ¿saben por qué Juegos Olímpicos se abrevia J.J.O.O. y no J.O. en la prensa en español? Porque cuando se usan siglas y la palabra es en plural, se repite la incial. Como en E.E.U.U., R.R.H.H...Interesante, ¿no?
Este dato me lo dio un super super amigo que sabe todo :).
13 agosto 2008
De menor a mayor
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