15 abril 2008

La Fiesta Inolvidable

Del lat. festa, pl. de festum. f. Reunión de gente para celebrar algún suceso, o simplemente para divertirse./f. Diversión o regocijo.

¡¿Eso es todo?! Pero, señores, ¡no puede ser! El que escribió el diccionario de la Real Academia Española o estaba medio dormido, borracho o impedido... ¡o nunca estuvo en una verdadera FIESTA! Por lo menos no en una como la que yo viví ayer, a todo trapo, a pura diversión, a todo ritmo, incansable, fina, lujosa, gourmet, imparable, fenomenal.
Después de una maratón de plegarias, puesta de tefilín, rezos y formalidades llegó finalmente la fiesta del Bar mitzvah de mi sobri.
Aseguro que nunca me he divertido tanto. Tampoco nunca vi una demostración de amistad tan efervescente, tan genuina, tan apasionada, como la de los amigos presentes en el salón. Los llamados "homenajes" (videítos o canciones en vivo y en directo, escritos, actuados y dirigidos por grupos de amigos, con disfraces, montaje, edición y la mar en coche, siempre destacando cualidades del homenajeado, en joda o en tono nostálgico, mezcla de "te acordás cuando íbamos juntos al jardín" con "mirá cómo te conozco, sé que sos así y asá", videítos, decía, que luego son pasados en la fiesta en pantalla gigante para deleite de todos) le dieron a la fiesta un toque autóctono. Las puertas del Salón se abrían por doquier para pasar a otro salón, y luego a otro, en donde nos esperaban más manjares, más shows, más conjuntos, más sorpresas. La ambientación (o sea, en buen criollo, "la decoración") nos ha dejado boquiabiertos. Qué buena elección de centros de mesa. Y cuántas velas, estratégicamente ubicadas. Además, los invitados nos volvimos a casa con más regalos (souvenir, le decíamos antes, pero esto lo supera) que el propio "bachur habarmitzvah". Desde la una del mediodía hasta las 11 de la noche no cupo un alfiler de silencio, un respiro sin bailar, mirar, oler, comer, reírse, cantar. Mi amiga Patri G. dice que para que haya fiesta tiene que haber algo de "exceso". ¡Pues entonces ayer hemos cumplido con el cometido, Patri!
Un observador externo podría concluir lo siguiente:
"¡Cómo saben hacer fiesta estos argentinos!"
O bien:
"Estos judíos sí que saben pasarla bien"
O quizás:
"Esta gente bien sí que sabe divertirse"
O tal vez:
"Estos argentinos de la cole sí que saben organizar fiesta cuando hay con qué, eh!"
Es mi obligación anunciar que, de ahora en más, quien necesite una organizadora de eventos no debe dejar de comunicarse con la madre del borrego (o sea mi hermana Marcela).
Ha nacido una nueva empresaria.
¡Salud! Y Mazal Tov.
Ah, me olvidaba, pequeño detalle...: "Pr$ductor", mi cuñado Rubén.
Ahora sí.

Hoy:

Paragüitas de chocolate.
Afajor Jorgito blanco.
Ajíes rellenos de mi suegra.
Alfajor Havanna.
Medialunas de grasa.
Maní con chocolate.
Ir al cine solos (los chicos a cargo de abuelos y tía - cero gasto en babysitter)
Y otra vez la ropa lavada por "la señora". A mano.

¿Qué más se puede pedir?

13 abril 2008

Jere en la ciudad

En Australia la inmensa mayoría de la gente (qué expresión idiota, ¿¿qué es la "inmensa" mayoría?? en fin, ustedes me entienden, casi todos) vive en casas. Nada de edificios, sólo los hay en el centro y son generalmente oficinas.
Ayer estábamos por salir a pasear por Santa Fe y el ascensor estaba en Planta Baja. Sergio con Henry a upa, las manos llenas, entonces le pide a Jeremías:
-Jere, llamá al ascensor
Acto seguido, Jere:

-Ascensor! Ascensoooooooooor!

Juro que es verdad. A veces pienso que Jere comete anécdotas sólo para que yo tenga qué escribir en el blog.

Las tareas del hogar... ¿qué era eso?

Mi suegra me informó que "la señora" iba a lavar toda la ropa sucia. Que no me hiciera problema. ¿Seguro? Seguro. Pero es un montón (somos cinco). Quedate tranquila, vos dejá todo en el lavadero. ¿Pero seguro, Silvia? Seguro. Bueno, le dije.
Al día siguiente volví y tenía toda la montaña de ropa sucia ya lavada, secada, clasificada y doblada. El paraíso en la tierra.
¿Será esto motivo suficiente para cancelar mi residencia permanente en Australia, y simplemente volver?
Eso, y las medialunas de grasa.
Lo estoy pensando seriamente.

10 abril 2008

El menú familiar de hoy

Pan Lactal Fargo con manteca La Serenísima light.
Café Dolca Suave con Chuker "ultra" (esto es algo nuevo, un edulcorante "reforzado", whatever that means!).
Medialunas de manteca (en mi caso fueron cuatro... tal vez cinco. O quizás fueron seis).
Cereales choco krispis con leche.
Postrecito Shimmy de vainilla.
Alfajores Balcarce.
Pan con Casancrem Light.
Sugus (¿me parece a mí o ahora los hacen más chicos?).
Flan.
Chocolinas.
Choripán.

Ah, sí: tambiém comimos arroz integral y ratatouille de verduras, pero eso a quién le importa, no?

Jeremías dixit

Jere dice que le gustan más los autos de Argentina que los de Australia... porque acá no hay que usar el cinturón de seguridad!...

09 abril 2008

¡Cómo creció Tinelli!...

En fin, que el tiempo pasa es algo tan cierto pero tan de todos los días, tan lento, tan en un continumm que no nos damos cuenta. Hasta que volvemos. Como yo, que después de unos años volví de visita. Y de repente veo en la tele a los mismos personajes de siempre... ¡pero cómo han crecido! Cómo creció Andre Pietra. Y cómo creció ese periodista de pelo blanco de CQC. Y cómo creció Claribel Medina. Y qué crecido que está Raúl Taibo. ¡Y cómo creció Tinelli!...
Jeje, no me digan que no es hermoso el eufemismo: es cierto, también podríamos decir que "están más viejos", pero eso solo refleja que el tiempo ha pasado también para mí, así que prefiero decir, como cuando uno se reencuentra con una criatura que hace mucho que no ve:
"Pero cómo ha crecido este chico!".

Jere en Argentina

El título lo dicee todo: los que ya saben de las ocurrencias de Jeremías por este blog, imagínenselo caminando por las calles de Buenos Aires y ya está todo dicho.
Algunas cosas que dijo:

Al entrar al baño, señalando con cara sorprendida preguntó: "¿Y eso qué es? Claro, era el bidet... (inexistente en Australia)

Caminando por Santa Fe preguntó por qué las baldosas estaban todas flojitas.

También preguntó qué era un "colectivo".

Y qué quieren "esos señores y por qué están sentados en la vereda".

Tampoco entendía por qué a la ambulancia, con la sirena a todo lo que da, no la dejaban pasar.

Y se queda duro cuando su prima lo llena de besos al llegar, y al irse, y en la mitad, y porque sí, y más besos, y otro más para el camino.

Está fascinado con la cantidad de posters de Boca por todos lados. Y sus ojos no pueden creer la oferta de golosinas en los quioscos.

¡Y miren que esto recién empieza!
Nos vemos en el próximo post.

Entra por el paladar

De visita en Argentina. Otra vez (la última fue hace dos años y medio... ¿mucho? ¿nada? ¿lo justo? Y en todo caso: ¿lo justo para qué?).
Poco puedo decir de la famosa preguntilla y cómo vez a la Argentina, che porque no pasaron ni 24 horas desde que el AR1183 de Aerolíneas Argentinas pusiera sus rueditas en tierra patria, pero estoy en condiciones de afirmar lo siguiente: el paladar tiene un poder evocativo de magnitudes colosas. Probar las medialunas de grasa que me compró mi suegra especialmente para la ocasión, y acto seguido dar cuenta de variedades diversas de sandwichitos de miga (¿o fue en otro orden?) ha logrado hacerme acordar de todas mis vidas pasadas en éste, mi Buenos Aires querido.
Ahora me voy a dormir pero mañana... mañana me toca pan francés con Casancrem.
Light.

04 abril 2008

y una más

Me olvidaba, para agregar a la lista del post anterior (cómo sé que no me estoy haciendo más vieja sino todo lo contrario...) lo siguiente:

Todavía sigo pensando qué voy a ser cuando sea grande!!!

Shabat Shalom.