09 abril 2008

Jere en Argentina

El título lo dicee todo: los que ya saben de las ocurrencias de Jeremías por este blog, imagínenselo caminando por las calles de Buenos Aires y ya está todo dicho.
Algunas cosas que dijo:

Al entrar al baño, señalando con cara sorprendida preguntó: "¿Y eso qué es? Claro, era el bidet... (inexistente en Australia)

Caminando por Santa Fe preguntó por qué las baldosas estaban todas flojitas.

También preguntó qué era un "colectivo".

Y qué quieren "esos señores y por qué están sentados en la vereda".

Tampoco entendía por qué a la ambulancia, con la sirena a todo lo que da, no la dejaban pasar.

Y se queda duro cuando su prima lo llena de besos al llegar, y al irse, y en la mitad, y porque sí, y más besos, y otro más para el camino.

Está fascinado con la cantidad de posters de Boca por todos lados. Y sus ojos no pueden creer la oferta de golosinas en los quioscos.

¡Y miren que esto recién empieza!
Nos vemos en el próximo post.

Entra por el paladar

De visita en Argentina. Otra vez (la última fue hace dos años y medio... ¿mucho? ¿nada? ¿lo justo? Y en todo caso: ¿lo justo para qué?).
Poco puedo decir de la famosa preguntilla y cómo vez a la Argentina, che porque no pasaron ni 24 horas desde que el AR1183 de Aerolíneas Argentinas pusiera sus rueditas en tierra patria, pero estoy en condiciones de afirmar lo siguiente: el paladar tiene un poder evocativo de magnitudes colosas. Probar las medialunas de grasa que me compró mi suegra especialmente para la ocasión, y acto seguido dar cuenta de variedades diversas de sandwichitos de miga (¿o fue en otro orden?) ha logrado hacerme acordar de todas mis vidas pasadas en éste, mi Buenos Aires querido.
Ahora me voy a dormir pero mañana... mañana me toca pan francés con Casancrem.
Light.

04 abril 2008

y una más

Me olvidaba, para agregar a la lista del post anterior (cómo sé que no me estoy haciendo más vieja sino todo lo contrario...) lo siguiente:

Todavía sigo pensando qué voy a ser cuando sea grande!!!

Shabat Shalom.

31 marzo 2008

1ro. de Abril

Señales de que NO me estoy haciendo más vieja:
Me gusta el pan con manteca.
Me encantan los dibujitos animados.
No quiero ir a la escuela.
Sigo pidiendo los tres deseos.
Pongo velitas en la torta.
Estreno ropa nueva.
Y me fascinan los regalos.

Señoras y señores mañana es mi cumple.
Hoy todavía tengo 38 y mañana... mañana a la una y veinte del mediodía habré vuelto a nacer. Por trigésimonovena vez.
Felicidades.

16 marzo 2008

El Grand Prix según Jere

En Melbourne se está llevando a cabo la carrera de Fórmula Uno, en el famoso circuito de un verde envidiable y un lago precioso del Albert Park. Queda a unos diez minutos de mi casa. El viernes, por tanto, nos despertamos al son del rrrrrrrrrrmm rrrmmmmmmmmmmmm rrmmmmmmmm apareciendo y desvaneciéndose al compás de las vueltas a la pista. Coni y Jere alegres de que algo de fama internacional ocurría a pasos de sus oídos.
Al día siguiente, segundo día de la carrera, estábamos desayunando y Jere para las orejas cual perro guardián.
-¿Qué pasa, Jere?
-No, nada, me pareció ecuchar eso.
-¿Qué cosa?
-Eso de los autos: lo de la Fórmula Dos.
-No, mi amor, Fórmula Uno querrás decir.
-No. Eso fue ayer...

Y sí, una más de las de Jere.
Hasta la próxima.

08 marzo 2008

Reencuentro en un click

Este blog se está poniendo vago (como decía Borges, "Exploro con mi báculo indeciso..." pero sabemos que la referencia a la indecisión era a él mismo, y no al báculo, así que saquen sus propia conclusiones cuando digo "Este vago blog...").
Han pasado un par de cosas junto con el tiempo, siendo tan llamativo a nuestros ojos (míos, lo de Sergio) cómo han crecido nuestros tres hijos. Hoy caminaba Coni y de espaldas, por un instante pensó Sergio que era yo. Lo más loco es que yo también: pensé que era yo misma pero no era, claro, yo era yo y no mi hija, que caminaba delante mío unos pasos tan parecidos... tan grandes de repente...
Y también ha pasado un reencuentro que años atrás hubiese sido improbable. O, de haberse dado, hubiese llevado años largos y esperas y cartas llevadas en barco. Pero hoy, en el instantmundo en que vivimos, llevó un par de clicks y allí estaba: una noche, en la casilla de mi correo electrónico, sin buscarlo ni imaginarlo, un mail de Carolina Roitstein, la hija de mi primo "el alto"... Carolina simplemente me explicó que (ahora ller todo a gran velocidad:) por una conexión-de-Facebook-con-Blogspot-llegó-a-mi-a-través-de-una-amiga-en-común-que-también-tiene-Facebook-y-le-dio-la-dirección-de-mi-blog-y- bueno, allí estaba nomás: no la veía desde los 6 años. Mis abuelos tardarían la vida entera en entender cómo funcionan las redes sociales basadas en internet (si todavía me acuerdo cómo, ante la filmadora, se paraban abrazaditos y sonriendo como esperando la foto, y no ayudaba que les dijéramos "hablen, hablen, que esto es una filmación" porque el concepto no lograba instalarse en sus mentes). Eso me daba tanta ternura! Sin embargo no sé si será ternura lo que les despertará a los de la Generación Z (los niños de hoy) nuestra total nulidad frente a los hologramas, o lo que sea llegue a ser la nueva tecnología para cuando nosotros tengamos la edad de mis abuelos cuando posaban para la filmación. Veremos. (¿Seguirá estando este blog en algún lugar de la red para recordármelo?).
En fin, el hecho es que en un santiamén me reencontré con esta hija de primo y fue lindo: inesperado, global e instantáneo como dios (léase "la era tecnológica") manda.
Maána o pasado les cuento otras de las cosas que han pasado desde que este blog se puso vago (recuerden "el báculo indeciso..." y sabrán, obviamente, que vaga estuve yo. Al blog lo absuelva de culpa y cargo). Es de madrugada y necesito darle a estos ojos un cierre de párpados antes de que lo hagan solos.

26 febrero 2008

La (ahora sí: total) entrega

... y aunque sólo sea porque ahora entiendo la entrega de los Oscar enterita y me puedo reir de los chistes en tiempo real (y no tres horas después cuando la intérprete lograba traducirlos, con retraso considerable) valió la pena venirse a vivir a un país anglosajón. Ahora sólo me falta que lo repongan a Billy Cristal como maestro de ceremonias!!

20 febrero 2008

El besito de las buenas noches (¡pero en español!)

Recién fui a dar la "ronda" de la noche por las piezas de los chicos antes de irme a dormir. Constanza se durmió con un libro de Mafalda en las manos. Henry con un CD de María Elena Walsh. Y a Jeremías, antes de dormir, le leí -a pedido suyo- "Sinbarba y la Princesa", en castellano.
Qué cosa, ¿no?

14 febrero 2008

El acento registrado

Van cuatro años que estoy en Australia. Y siete meses, para ser precisos. Mi amiga Patri otros tantos. A tomar café fuimos, juntitas, el otro día. Un café más o menos pasable en una entretenida cuadra de un barrio mezcla de judío con bohemio, familiar de día, loco de noche. Un café queríamos, y un chocolate caliente (un submarino, bah!).
-How much is it?
-Eight fifty.
Genial. Abro mi billetera, voy a entregarle la tarjeta para pagar y la mujer me dice:
"No credit. C.A.S.H. O.N.L.Y"
ES decir: no es que nos dijo en tono normal y vocalización normal: "Sorry, no cards, cahs only". No: la mujer nos miró a los ojos, y a la vez que hacía seña con sus manos para ejemplificar lo que decía (movimiento de índice de izquierda a derecha para indicar NO, raspado de índice con pulgar en movimientos rápidos para indicar dinero, etc), con su bocaza nos decía las dos palabras lentamente, y vocalizándolas como si fuéramos sordas y debiéramos leerle los labios.
Claro: evidentemente le caímos como dos gringas, recién bajadas del avión. Con apenas decirle "Large Cappuchino and a Hot Chocolate" la mujer asumió que nuestro dominio del inglés era, con suerte, escaso.
"C-A-S-H O-N-L-Y" nos decía, señalando nuestra billetera y haciendo la señal internacional del dinero.
Con Patri nos miramos. Fue un instante y estallamos en carcajada.
Así que ya ven, habrán pasado treinta años, iremos a tomar café y les puedo asegurar que la historia podría repetirse: El acento lo llevamos como una marca registrada, como decía Rodrigo, que en paz descanse...
C.A.S.H O.N.L.Y. quedó para el anecdotario, y es nuestro saludo habitual con Patri. De ahora en más.

05 febrero 2008

Narcotizados ante las noticias

Estoy abombada de tanta bomba. En una época, un ataque suicida era seguramente en Israel, desgraciadamente. El mundo no sabía, no entendía cabalmente lo que un hombre-bomba significaba. Después vino el 11 de Septiembre y la idea de terroristas convertidos en bombas, o autobombas (o aviones-bombas) comenzó a hacerse palpable en la mente de la humanidad. Sí: los atentados suicidas existen. Y Sí: son inesperados y la víctima puede ser cualquiera. Alguien que se levantó para ir a trabajar, alguien que pasaba por ahí, alguien que volvía del colegio, alguien que estaba comprando cigarrillos o esperando el colectivo. Alguien. Cualquiera.
Ayer estaba mirando el noticiero de SBS (canal local de aire) y mi mente no lograba reaccionar ante la información que captaban mis oídos, entraba por mis ojos y catalogaba mi cerebro: Pakistán, Iraq, Israel, sacudidos por ataques suicidas. La cadena era interminable y lo que me generó aún más espanto es la falta de él: ¿no estaremos acostumbrándonos a ello? Por un momento me espanté pero ante la repetición del acto (distintos escenarios geográficos, pero la locura es la misma), ante la repetición, decía, quedé anestesiada y mi hermoso espanto se convirtió en nube y después en nada. "Total no nos pasa a nosotros, no?"... Australia es un país relativamente seguro... eso dicen. (Hasta ahora). Coincidió todo esto justo con el primer día de clases. La entrada al colegio judío de mis hijos no está vallada con los pilotes a que nos forzó el atentado a la AMIA. Tampoco hay gran despliegue de seguridad. La prevención es mínima, espero que sea porque es proporcional al riesgo. Por el amor de dios, que alguien pare esta locura: que nunca dejemos de espantarnos ante la noticia de que en alguna parte del mundo alguien, por la acción delirante y fanática de un lunático terrorista suicida, perdió la vida. El caso de las dos mujeres con discapacidad intelectual utilizadas como enviadas suicidas ha llegado a convencerme de que la perversidad humana todavía está en pañales. Mientras tanto la vida sigue, el noticiero terminó y yo preparé las viandas y el uniforme para el primer día de clases. Como dice Susanita (la de Mafalda): "decí vos también tu qué barbaridad y listo"...
Claro que el que conoce a Susanita entiende que a través de ella Quino critica la indiferencia de la humanidad frente a las desgracias colectivas. Así que no digamos qué barbaridad, ni qué terrible, ni qué tragedia. Eso no conduce a nada. Obviamente tampoco conduce a nada apagar el televisor y hacer las viandas para el día siguiente. Así que aún estoy pensando, algo se me va a ocurrir. No me creo capaz de detener un atentado suicida pero sí me siento en la necesidad de obligar a mi cerebro a pensar en un principio de acción. Un principio, eso es todo. Que el próximo atentado suicida no me encuentre frente al televisor con mi qué barbaridad y mi qué calamidad vacíos de acción. Y, antes de inventar la rueda, me voy a fijar qué existe ya al respecto. En Australia, en Madrid, en Liniers o en Estambul. Alguien ayer, frente a las noticias, tiene que haber sentido lo mismo que yo.
¿O no?